El alto comisionado del Gobierno para las Víctimas del Terrorismo, Gregorio Peces-Barba, cree que estas «deben estar muy presentes» en el proceso para lograr el fin del terrorismo de ETA y no se puede hacer nada que «les resulte indigno» o les produzca daño moral o de otro tipo. En una entrevista con Efe, Peces-Barba -que abandonará el cargo de alto comisionado después del verano- afirmó que no son las víctimas quienes toman las decisiones en este proceso, sino el Gobierno y el Parlamento que, no obstante, «deben tenerlas muy en cuenta».