El concurso para adjudicar los trabajos de unificación cromática de las fachadas de la Plaza Mayor de Burgos salió adelante en el pleno de ayer en el Ayuntamiento de Burgos, aunque sin el apoyo de los ediles socialistas, que no están de acuerdo con la imposición de colores que se marca a los propietarios. Según explicó el concejal Javier Bartolomé, el estudio que se encargó a una empresa recomendaba recuperar los colores originales de las casas y no hacerlas resultar parecidas con colores tejas o mostazas, que son las opciones que ofrece el Ayuntamiento. El Consistorio financiará el 70% de esta actuación, que superará los 400.000 euros.