El titular de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, desveló ayer que la reforma laboral provoca una media de 6.000 conversiones diarias de contratos temporales en fijos, sin que las colocaciones suscritas desde el principio con carácter indefinido bajen. Se trata de un proceso progresivo, que ha empezado poco a poco, y que en la actualidad duplica las transformaciones registradas hace un año. Las declaraciones del ministro tuvieron lugar en la sede de su Departamento, en un almuerzo informativo.
Caldera también adelantó que en septiembre el Servicio Público Estatal de Empleo (SPEE) (antiguo INEM) aplicará nuevos indicadores al paro registrado. Los cambios, que se conocerán en octubre, aclararán la situación de determinados colectivos que no piensan trabajar y están inscritos en las listas del organismo.
El ministro negó que sea una variación para bajar los datos de paro. Reiteró que el Gobierno pretende con esta información adicional conocer mejor las características de las personas apuntadas y evitar distorsiones.
El secretario general de Empleo, Valeriano Gómez, que acompañó a Caldera, señaló que unos 300.000 desempleados inscritos «no son ocupables». Entre ellos, estarían los prejubilados y perceptores del subsidio agrario que desarrollan otra actividad profesional fuera del sector. El pasado 30 de junio, el SPEE reflejaba 1.959.754 parados.
Inferior a la media
Los responsables del Ministerio reconocieron que el gasto en cobertura de desempleo en España es inferior a la media europea. El sistema se 'come' el 1,3% de la riqueza nacional generada; porcentaje que en la media comunitaria se eleva al 1,6%. En 1994, el país necesitaba el 3,5% del Producto Interior Bruto (PIB) para afrontar el pago de la prestación.
En su larga charla sobre el mercado laboral, Caldera expuso su complacencia porque el desempleo de larga duración en España también está por debajo de la media europea «en contra de lo que se puede pensar. Los parados nacionales que hace más de un año perdieron su empleo únicamente suponen el 2% del total. Solo Dinamarca e Irlanda tienen porcentajes más bajos», dijo.
No obstante, la mayor satisfacción mostrada por el ministro correspondió a los resultados de la reforma laboral, consensuada con CEOE, CEPYME, CCOO y UGT. En tan solo 14 días hábiles que llevan en vigor los cambios (desde el 1 de julio) se ha contabilizado un total de 84.000 conversiones de contratos temporales en indefinidos.
Plan de choque
La mejora responde a la aplicación del denominado «plan de choque» destinado a «sanear la actual bolsa de eventualidad», que incentiva a las empresas con 800 euros al año, durante tres ejercicios, siempre que los traspasos sean de contratos realizados con anterioridad al 1 de junio.
La posibilidad de este tipo de conversiones termina el 31 de diciembre del 2006. A partir del 2007 quedan suprimidos los incentivos a la conversión para desincentivar el recurso inicial a contratos temporales.
El Ministerio espera que la medida permita reducir significativamente la tasa de temporalidad que alcanza al 33,3% de los asalariados.
Los cálculos del Ministerio de Trabajo reflejan que, sin cambios en la población activa, por cada 100.000 conversiones el índice se reduciría 0,6 puntos. Caldera explicó, además, que los cambios permitirán a 31 de julio del 2006 batir el récord mensual de creación de empleo.