Desde niña lo tuvo claro. «Mamá, quiero ser artista», la famosa frase de Concha Velasco, la pronunció mucho antes Florinda Chico (Don Benito, 1926). Y no fue fácil porque en su pueblo, no había teatro amateur, «bueno, no había de nada», recuerda. Hasta que en 1946 cogió su maleta, puso rumbo a Madrid y conoció al maestro Jacinto Guerrero, con quien debutó en el teatro La Latina con tres números de 'La blanca paloma'. Luego hizo de todo: salas de fiesta, cabaré, café-teatro, revista, zarzuela, comedias, obras de Valle Inclán, series y películas, algunas de ellas en cuatro semanas.
«He tenido una vida muy bonita, pero muy dura. Lo mío no ha sido un camino de rosas, pero estoy satisfecha porque nunca pensé conseguir tanto», reconoce esta locuaz actriz de memoria prodigiosa, de quien cuesta creer que pueda estar parada. Pero sí, la veterana actriz extremeña, que el pasado junio celebró su 80 cumpleaños, está retirada de la profesión, a la que ha dedicado las tres cuartas partes de su vida.
«Tengo muchos años y muy trabajados. Ya me tocaba descansar, viajar y disfrutar de los míos como hace todo el mundo», comenta la actriz, que antes de ser artista fue secretaria de la Organización Nacional de Ciegos, lo que le valió el apodo de 'La niña de los ciegos'.
-Cuando echa la vista atrás ¿qué hay más, luces o sombras?
-Sombras no. Mi vida es bonita. Estoy muy satisfecha de la carrera que he tenido porque todo lo he hecho con cariño y respeto. No cambiaría nada. Como todos, me he equivocado en cosas y he participado en películas que se han hecho en un mes porque había que comer, pero no me avergüenzo de ellas. He hecho un cine bastante digno.
-Siempre dice que lleva la profesión en el alma.
-Y es verdad. Pero ahora las cosas han cambiado muchísimo. Aunque cuesta creerlo, porque físicamente no lo parezco, tengo 80 años y no quiero salir como si tuviera 50, porque hay que saber retirarse a tiempo. Nunca me he quitado años, cada edad tiene su encanto. Aunque respeto a quien lo hace, cuando veo a compañeras que se hacen cosas para parecer más jóvenes... Yo soy Florinda Chico desde que me parió mi madre, mi ilusión era ser artista y lo soy. Desde chica envidiaba a los feriantes que iban por mi pueblo.
-Es curioso, pero usted resulta igual en la calle que en el teatro y el cine, y se manifiesta tal y como es, sin recovecos. Quizá por eso es una de las intérpretes más queridas y admiradas por el público.
-Respeto mucho a la gente. He comprobado que me quieren mucho, siempre lo he notado. Cuando murió mi madre, la centralita de TVE se colapsó de llamadas de toda España preguntando por qué estaba trabajando si mi madre había muerto.
-Lo suyo es vocacional.
-Totalmente. Desde que tuve uso de razón quise ser artista. Se lo decía a mi madre, pero en el pueblo no había nada. Ahora la situación es totalmente distinta y que me perdonen, pero a cualquiera llaman artista. Mira, este es un oficio precioso pero muy duro. En una ocasión estuve cinco meses sin ver a mis hijos, algo que me pesa mucho. Nadie me ha ayudado, seguí mi marcha y pasé de soldado raso a general.
-Más repasos. ¿Qué recuerdos tiene de las exitosas temporadas que tuvo dando vida a Toñi en la serie de Antena 3 'La casa de los lios'?
-Había actrices muy buenas y la relación entre el señorito y la criada era estupenda. He tenido más ofertas, pero como no me gustaban dije que no. Hice cosas porque tenía obligaciones, pero ya no.
-¿Le gusta la tele actual?
-No, nada. Bueno, algunas series, pero muy pocas. Hace poco me enganché a una serie mexicana. No hay que olvidar que yo estuve en una de las mejores que ha emitido la televisión, 'La casa de los Martínez', con Rafaela Aparicio. Íbamos a ir a México a hacer 'La casa...' Rafaela, el realizador y yo, pero el pobre director se murió y se acabó.
_¿Le da pena no haber hecho las Américas?
-No. Tuve una oferta para ir a la Argentina, pero mi madre y mi hermana estaban con mis dos hijas porque mi marido, a quien respeto porque es el padre de mis dos hijas, se había marchado, me abandonó, y no fui. He rodado en México, en París hice 'Ninette y un señor de Murcia' y he hecho tres viajes por el Caribe. Pero lo importante, sin ningún tipo de duda, es que he sido profeta en mi tierra.
-Creo que le siguen preguntando por Rafaela Aparicio.
-Sí, incluso confunden nuestros nombres. Para mí era mi tía. Ahora no sería posible una pareja como la que hicimos Rafaela y yo. Soy muy lógica, pero ya no tengo edad para ser criada. El otro día me comentaron que un productor había dicho que tenía una serie muy buena, pero que, sin embargo, no la podía hacer porque necesitaba a una Florinda Chico de 40 años.
-¿Menudo piropo!
-Sí. Hay intérpretes muy buenas, pero ninguna es mi relevo. Hay actrices que me gustan, pero también hay que decir que van demasiado rápido. Y preparadas, preparadas creo, sinceramente, que muy pocas. Antes se ponía más dedicación.