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Martes, 11 de julio de 2006
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Apasionadas por el arte
Un total de 14 alumnas de la rama de Escultura de la Escuela de Restauración de Madrid trabajarán en Toro en la recuperación de un sarcófago y varias piezas policromadas
Apasionadas  por el arte
Las alumnas de escultura trabajan en varias piezas. / M. J. C.
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Un año más, un grupo de alumnos de la Escuela Superior de Restauración y Conservación de Bienes Culturales de Madrid, trabajará durante todo el mes de julio en la recuperación de diversas esculturas del Patrimonio toresano. Durante 14 años, el centro madrileño ha desarrollado campañas de verano financiadas por la Fundación González Allende de Toro, en las que se han restaurado numerosas piezas, aunque los alumnos también han trabajado en la recuperación de algunos de los templos más emblemáticos de la ciudad. En total, en esta nueva campaña, dirigida por el profesor Guillermo Fernández y coordinada por la profesora Pilar Sendra, trabajarán 14 alumnas del último curso de la rama de Escultura, que restaurarán tallas de madera policromada de Toro y de Tagarabuena.

Sin embargo, un sarcófago del siglo XIV es, para la coordinadora de esta nueva campaña de verano, «la pieza estrella», ya que está fragmentado en un total de 42 piezas que serán restauradas y unidas para devolver al sarcófago su imagen original. Sendra ha recordado que esta pieza funeraria fue localizada en el interior de la iglesia del Santo Sepulcro y aún conservaba su policromía original.

Sin embargo, en el traslado de este sarcófago del templo en el que fue hallado hasta La Colegiata, una caída provocó que la caja se fragmentara en 25 piezas, mientras que la tapa quedó fracturada en 17 piezas y aunque se tiene constancia de que existió, no se conserva el fondo de la caja funeraria. Tras este incidente, el ataúd fue trasladado al pórtico de La Colegiata «cuando todavía no estaba pechado», y fue objeto de una primera restauración a base de morteros de yeso que «no fue aplicada de forma adecuada». Además, los restos sufrieron los efectos de los agentes atmosféricos y de excrementos biológicos de distintas aves, por lo que «se encuentra muy deteriorado y apenas conserva restos de su policromía original».

Para recuperar esta caja, las alumnas del centro madrileño han procedido a limpiar las distintas capas de suciedad acumuladas y han ordenado los restos para determinar la secuencia original. Sobre este sarcófago, Sendra ha explicado que, «se le va a dar unidad y forma, se van a unir las piezas aunque hay pérdidas ya que no se conservan todos los fragmentos y aunque las faltas no son demasiado considerables habrá que desarrollar una reconstrucción volumétrica». Para llevar a cabo este trabajo, las alumnas participantes en esta campaña completarán el modelado de las piezas desaparecidas para ejecutar posteriormente un molde y reproducir esta parte del ataúd en piedra artificial con la que completarán la tapa y la caja.

Al margen de la restauración de este sarcófago, las alumnas de la Escuela Superior de Restauración y Conservación de Bienes Culturales de Madrid también trabajarán durante esta campaña en la recuperación de tres pequeñas esculturas, obras de Antonio Tomé, que reproducen las imágenes de San Juan Bautista, San Antonio y San Juan Evangelista, que formaron parte del oratorio de Doña Teresa, fundadora del antiguo Hospital de los Convalecientes y que son propiedad de la Fundación González Allende.

Las alumnas trabajarán además en la recuperación de un crucifijo de mesa de altar, cuya ejecución recuerda a la forma de esculpir de Juan Ducete y, aunque procede de la iglesia de Villavendimio, se conserva en la de San Juan Bautista de Tagarabuena. Una de las piezas más valiosas de las elegidas para la campaña es un Ecce Homo, obra de Antonio Tomé, que perteneció a un convento toresano ya desaparecido aunque se conserva en la parroquia de Tagarabuena, al igual que el conjunto de la Virgen de la Encarnación y el Niño Jesús con Bola, que data del siglo XVIII y que también será restaurado.

La última de las piezas que será objeto de una intervención es un San Roque flamenco que «está muy deteriorado» y que forma parte de la exposición de arte sacro 'Legados' que puede verse en los templos de Toro.



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