He leído la crítica que aparece en este periódico sobre el concierto de Bob Dylan (BD) en Valladolid y me sorprende que no se comente lo que considero más destacado del espectáculo, que fue la penosa acústica del local. Hubiera sido más adecuado titular el artículo «Cuatro mil espectadores sufren a BD en Valladolid» en vez de «Cuatro mil espectadores reciben a BD en Valladolid». Es inadmisible que se traiga a músicos de la talla de BD a locales inapropiados. La música que se intentaba escuchar reverberaba en todo el pabellón (me cambié tres veces de sitio para ver si tenía suerte y mejoraba algo). Además, no se había instalado ningún sistema para mejorar la acústica del local y esto se podía haber previsto, ya que son conocidas las malas condiciones del pabellón.
Pienso que se deberían pedir responsabilidades (o por lo menos explicaciones) a los organizadores del concierto y se deberían exigir unas condiciones mínimas de calidad para conciertos de estas características. Considero que Bob Dylan y los espectadores nos lo merecemos.