Guillermo Martínez cree en el éxito de sus iniciativas en la provincia de Segovia, aunque reconoce que asume riesgos importantes, teniendo en cuenta lo elevado de la inversión que tiene que hacer.
En el caso de Arcones, la rehabilitación del edificio y el montaje del museo le costará cerca del millón de euros, y en el MADAO de La Pradera de Navalhorno el gasto rondará los 800.000 euros. En el primero está prevista la creación de tres puestos de trabajo directos y seis indirectos, y en el segundo trabajarán cuatro personas de manera permanente y otras ocho indirectamente. Así será, al menos, de entrada.