Los responsables de la planta de producción de bioetanol de la localidad salmantina de Babilafuente daban por finalizada esta semana la fase de prueba de la instalación industrial. La fábrica, perteneciente a Biocarburantes de Castilla y León -filial de Ebro Puleva-, se prepara ahora para alcanzar su ritmo de producción normal y se estima que en un plazo de dos meses podrá llegar al máximo rendimiento.
La apertura definitiva de la actividad en el complejo industrial supone, además de un cambio radical en la fisonomía del municipio de Babilafuente con la aparición en su paisaje de esta instalación de grandes dimensiones, una importante inflexión en la actividad económica de la comarca de Las Villas, que ya ha comenzado a notarse en algunos sectores como la hostelería y la construcción.
Las obras de construcción de la fábrica comenzaron en el año 2003 y en ella se han superado los 150 millones de euros de inversión, generando 103 empleos directos y otro centenar de puestos de trabajo indirectos.
La planta está dotada, según Ebro Puleva, con los más modernos sistemas tecnológicos para la obtención de combustible ecológico. Su diseño permite el tratamiento anual de 580.000 toneladas de cereales, el equivalente a 175.000 hectáreas de cultivo, a partir de los que se producirán 200 millones de litros de bioetanol al año.
Combustible ecológico
El bioetanol es un combustible ecológico que se obtiene a partir de distintos cereales, como el trigo y el maíz, o la patata que se destina a su uso mezclado con la gasolina. Este alcohol vegetal consigue aumentar el número de octanos de la mezcla y promueve al mismo tiempo una mejor combustión, por lo que se reducen las emisiones contaminantes de monóxido de carbono.
Para la obtención del bioetanol en Babilafuente se utiliza en principio el almidón contenido en los cereales. Este producto podrá suponer hasta un 5% de la mezcla con gasolina en un motor convencional y alcanzar el 85% en los nuevos motores 'bi power' que se han comenzado a desarrollar.
Asimismo, el complejo salmantino ya está en situación de comenzar la producción de 'ecopotreína' derivada de un tratamiento similar del cultivo y que permite ofrecer a los ganaderos un producto de alto valor nutricional para la cría animal. Se esperan la producción de 200.000 toneladas anuales.
El complejo salmantino ya tiene lista, junto a esta fábrica de bioetanol, una planta de generación de energía con una potencia de 25 megavatios para abastecer a toda la instalación. La fábrica se completará en los próximos meses con un espacio destinado a la obtención de bioetanol a partir de biomasa, es decir de residuos agrícolas. En este caso se trata de una experiencia piloto en todo el mundo y de la que se espera obtener cinco millones de litros de combustible ecológico al año.
Acuerdos
Mientras la planta alcanza todo su desarrollo, Ecoagrícola -la sociedad que gestiona la compra de materia prima para la producción- ha firmado acuerdos ya para abastecer la parte de la fábrica en activo por valor de más de 12 millones de euros, con la compra de 93.000 toneladas de trigo nacional. Los cultivos energéticos para la obtención de energías renovables han sido señalados como una de las grandes oportunidades para las tierras de abandono obligatorio y especialmente para el sector del cereal.