250 niños y niñas han compartido ilusiones y nuevas experiencias a través del deporte. Antes que deportistas de alto rendimiento, los alumnos de la escuela del Caja Segovia FS, son personas, y por ello han dejado en un segundo plano la competición para convertirse en seres que sienten, piensan y actuan. Estas nuevas generaciones han aprendido que en el deporte el fin último no es la persecución de la victoria, y que puede convertirse en un medio muy eficaz para conocer valores tan importantes como la amistad, la solidaridad o el compañerismo.