El consumo de pollo en España es uno de los más altos de la Unión Europea, con una media de consumo de 24 kilos por habitante, según informó ayer el veterinario y presidente de la Asociación Española de Ciencia Avícola, José Ignacio Barragán.
Barragán presentó, junto al secretario de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, Lucio Cabrerizo, la guía 'La carne de pollo en la alimentación saludable', donde se explican las bondades alimentarias de este producto y los controles sanitarios que se llevan a cabo. Con esta guía, indicaron los autores, se pretende también salir al paso de falsos mitos relacionados con este alimento como que la carne de pollo contiene hormonas.
Cabrerizo puntualizó que la carne de pollo es fuente de vitamina B3, necesaria para transformar lo que comemos en energía, y vitamina B6, que contribuye a la formación de glóbulos rojos. El pollo aporta también ácido fólico, relacionado con la prevención de enfermedades cardiovasculares, y es rico en fósforo, hierro y potasio. Según datos del 2004, en España se consumieron 1,12 millones de toneladas por valor de 1.752 millones de euros.