Dice el concejal de Obras y Servicios que la sequía, aquella que empezó en el 2004, aún no ha terminado, lo que obliga a un consumo moderado que en Segovia no acaba de producirse.
Como se recordará, los embalses que abastecen la ciudad llegaron exhaustos al mes de octubre e incluso mermó la calidad del agua que llegaba a los grifos porque procedía de las tomas más bajas del Pontón Alto. El embalse de Revenga llegó a estar a un 18% de su capacidad.
El Ayuntamiento estuvo a punto de echar mano de las restricciones, pero la suerte cambió en semanas.