Greenpeace ha alertado de que el 'manto' de cemento prosigue extendiéndose sin pausa por la costa española, elevando aún más su alto grado de degradación. El informe 'Destrucción a toda costa 2006' denuncia que este año se ha duplicado, frente al 2005, el número de viviendas en construcción. Las cifras dan vértigo y, según su estudio, en el último año se han aprobado 1,5 millones de nuevas viviendas, 303 campos de golf y 116 puertos deportivos o ampliaciones de éstos. En paralelo, los ayuntamientos se convierten, cada vez más, en 'rehenes' de promotores y constructores, al tiempo que han trascendido 102 casos de corrupción urbanística y se han registrado vertidos contaminantes en su litoral en 99 localidades. «Los ayuntamientos campan a sus anchas mientras las comunidades autónomas y el Gobierno miran al otro lado», resumió ayer María José Caballero, responsable de Costas de la organización ecologista.