La ciudad de Soria comenzaba a las 17.00 horas de ayer el desfile de la Banda Municipal desde la plaza Mariano Granados. Al llegar a la Plaza Mayor se le unirían miles de vecinos de Soria, con un destino conjunto para todos: el paraje de San Polo, a la orilla del río donde, como manda la tradición, tuvo lugar el baile del lunes, con un breve descanso para merendar. De esta manera, daba comienzo la celebración vespertina del Lunes de Bailas. La jornada de ayer, que se alargó en la ribera del Duero hasta bien entrada la noche, marcaba el último día de fiestas.
Aunque el punto final corrió a cargo de los músicos locales,cuando en la Plaza Mayor, en torno a la media noche, comenzaron a tocar, una tras otra, todas las canciones sanjuaneras mientras los sorianos que han vivido las fiestas les acompañaban con sus voces. Al acabar, y después de cumplir las repeticiones solicitadas, la traca señaló el definitivo final de la edición 2006 de las fiestas de San Juan. Cinco días llenos de emociones, alegría y color, que han llenado las calles de la capital y de los otros escenarios donde se han desarrollado las jornadas festivas.
Desfile matutino
Por la mañana, los santos de cuadrilla rendían homenaje a la Blanca -que da nombre a estas fiestas de San Juan o de la Madre de Dios- y al Salvador. Este acto comenzaba a las 10.00 horas, con una procesión desde la Plaza Mayor hasta la ermita de Nuestra Señora de la Soledad, donde se celebró una eucaristía. Tras este homenaje colectivo, cada una de las cuadrillas, con su respectivo santo a cuestas, recorría el vecindario correspondiente.