Dieciocho inmigrantes irregulares subsaharianos que pretendían llegar en una patera a las islas Canarias resultaron muertos al naufragar la embarcación en las costas del Sahara Occidental, informaron ayer fuentes oficiales. Los cadáveres de 18 inmigrantes fueron hallados ayer entre la costa de Fum El Ued y la ciudad de El Mersa, situada a 20 kilómetros al oeste de El Aaiún, la capital administrativa del Sahara Occidental.
El número de víctimas podría ser mayor ya que, según declaró uno de los siete supervivientes del naufragio, en la embarcación siniestrada viajaban 37 inmigrantes irregulares, todos ellos de países del África subsahariana. Por lo tanto, según el testimonio de los supervivientes, otros 12 inmigrantes podrían haber perecido en este naufragio.
De los siete inmigrantes que lograron alcanzar la costa a nado, dos son de Guinea, dos de Gambia, otros dos de Ghana y uno de Senegal, según las fuentes. Los supervivientes señalaron que se dirigían hacia las costas del archipiélago canario cuando la embarcación naufragó por causas que todavía no han sido precisadas.
El 'wali' (delegado del gobierno marroquí) de la región de El Aaiún, Drais Charki, se trasladó a la zona junto con otras autoridades locales y miembros de Protección Civil para supervisar las operaciones de búsqueda de los otros inmigrantes que viajaban en la embarcación siniestrada.
Los 18 cadáveres recuperados hasta ahora han sido trasladados al tanatorio del hospital Mulay Ben Lmahdi de El Aaiún.
La Guardia Civil de Cabo de Gata (Almería) interceptó ayer a 13 inmigrantes de origen magrebí después de desembarcar de una patera en las inmediaciones de Cala del Príncipe, en Níjar. Otros 41 indocumentados fueron interceptados en una zodiac cuando pretendían llegar a Fuerteventura.