«Hemos de avanzar más en proyectos de trabajo conjunto en las zonas periurbanas, que han pasado de ser zonas rústicas, pequeños pueblos, a zonas en las que se mezclan y conviven las residencias y las naves de fácil acceso que facilitan la delincuencia. No podemos mirar para otro lado, hay que dar respuestas modernas» El delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, anunció ayer el inicio en septiembre de un plan conjunto de trabajo entre la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Policía Local para incrementar la seguridad en esas zonas periurbanas, sobre todo en los polígonos industriales, que en el caso de Palencia urge, cada vez más a tenor del goteo de robos que se están produciendo en sus naves, el último ejemplo el del pasado jueves en el Polígono de Villamuriel donde tres empresas sufrieron robos, una de ellas mediante butrón.
Esa medida será aprobada en julio en la Comisión de Asistencia al delegado del Gobierno e irá cumpliendo plazos, el primero la identificación por parte de las subdelegaciones de esas zonas periurbanas y de las características de la población, según apuntó ayer Miguel Alejo, quien habló además de su propósito de contar con la seguridad privadas y también de la buena respuesta que están teniendo las patrullas nocturnas en Valladolid.
«Se ha reducido el número de delitos, ese dato se basa en la buena organización», dijo Alejo, al tiempo que insistió en la importancia que para esa buena organización tiene mejorar las condiciones de los agentes. «Hay que introducir mejoras en los salarios e intensificar las plantillas», comentó Alejo durante la firma del acuerdo de cooperación para la protección de personas y bienes, que está acogido al convenio marco de colaboración en materia policial entre el Ministerio de Interior y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), que se aprobó en el 2002. ayer con el alcalde de Palencia, y que ha posibilitado la puesta en marcha de las salas conjuntas del 091 y 092 en Palencia
Esta experiencia piloto se ha puesto ya en práctica en Valladolid, en este caso con el modelo de sala conjunta «por el volumen de habitantes», y llegará también a Zamora, a esta capital a través de la interconexión operativa en los sistemas de comunicación, igual que el dispositivo iniciado ayer en Palencia. «El objetivo es el mismo, una única respuesta ante una única denuncia, una respuesta coordinada», matizó el delegado del Gobierno en la región, quien anunció además que la medida se implantará a lo largo de este año en el resto de provincias de la comunidad.
Con esa interconexión de salas de la Policía Nacional y la Policía Local, que estarán supervisadas de un único mando, se pretende dar una respuesta operativa en la calle lo más eficaz posible, no centralizar y coordinar la información que se recibe. El sistema es sencillo: se recibe una llamada, ya sea a la 091 o a la del 092, y el teléfono que se descuelga se intercomunica con la otra sala, decidiéndose qué cuerpo se encarga del servicio en función de las circunstancias y de lo que decidan los jefes de ambas salas. «Atiende un cuerpo u otro, para evitar duplicidades», adujo el concejal de Policía del Ayuntamiento, Máximo Hermano.
El alcalde, Heliodoro Gallego, se refirió también por su parte a esas salas interconectadas del 091 y 092 y subrayó la mejora que se operará en el servicio a los ciudadanos. «La interconexión de las salas del 091 y 092 es un proceso técnico que permite enlaces de responsabilidad de los Cuerpos. Supondrá no solo mejorar la colaboración sino avanzar también en la atención y el servicio a los ciudadanos», apuntó el regidor. Alejo aseguró hace meses que, para que estas salas interconectadas sean ahora una realidad, ha sido necesario unificar planes de trabajo y también sectores de actuación de la Policía Local y la Policía Nacional en las ciudades.