GRACIAS a Peiro, Antolín y Soriano, en La Albuera ya no se va a poder oír la canción que se cantaba al mejor delantero centro que ha dado Segovia, que ha tenido la Gimnástica: «Bartogol, Bartogol». Amigo, no eres válido para este nuevo proyecto que van a iniciar los que fracasaron en el que ahora se ha acabado. Es curioso el fútbol: los que fracasan con sus proyectos lo suelen arreglar echando a los que no; a los que siempre han dado la cara, hasta romperles las narices por este club y en tu caso no es una metáfora. Y tú Barto, como Chema y antes David García, Calleja, Valle, Javi o Coque... eres de esos que no han fracasado y han pagado en sus carnes la ineficacia y la mediocridad, sí, Peiro, no lo dudes, de otros.
Barto ha sido y seguirá siendo por mucho tiempo -gracias a la dirección del club no se vislumbra sucesor- el mejor delantero de nuestro fútbol. Rara avis futbolística que hace fácil lo de meter la pelotita en la portería. La referencia de este equipo. Todos los entrenadores te aludían como el gran peligro. Todos te conocían y te respetaban, incluso los árbitros... Todos te han respetado menos aquellos que para salvarles el puesto diste mucho más de lo que a cualquiera se le puede exigir.
Arisco lo eres; introvertido, también, pero gimnástico hasta la médula y generoso en tu esfuerzo hasta el infinito y más allá. Los que ahora te echan saben las condiciones en las que has jugado porque el equipo te necesitaba. Saben de tu esfuerzo para con el club; tu presencia en el campo dolorido... Lo saben, pero se les ha olvidado o no se han querido acordar. Como se la olvidado también cuando tú le explicabas después de cada partido la forma de mejorar en el juego. Escuchaba tus explicaciones ojiplático. Ahora ya no vales. Él sí; tú no y eso que eras «pata negra» en su vocabulario. Tú, el máximo realizador de la categoría, no vales. Y no hay excusas; tanta culpa tiene el que hace como el que deja hacer, o más en el caso de quien es el jefe, no se puede ser indiferente a las injusticias, lavarse las manos bajo el argumento de que quien hace y deshace es el cuerpo técnico.
Barto, amigo, te jubila en la Segoviana la falta de criterio de quienes la dirigen; la ignorancia, la ingratitud. ¿Quiénes son estos para que te enseñen lo que es un balón, lo que es ascender, lo que es jugar en Segunda B, el gran objetivo y en definitiva, lo que es amar a la Segoviana? Son nada, pero mandan. La vida es así. El poder pone de manifiesto la mediocridad de cada uno.
Conociendo como conozco el percal están asustaditos con que ahora llegues a Segovia y les metas dos chicharritos y vuelvan a perder con la Arandina. Creían, seguro, que te ibas a jubilar, pero lo que no saben es que eres un valor seguro. Cualquiera lo podría imaginar. Termino. Todos los que amamos el fútbol te debemos un homenaje, pero no aceptes el de los fariseos. Viejo, me debes un gol. Te espero donde siempre. Pero me debes el segundo; el primero se lo debes dedicar al directivo que presume de haber acabado contigo. ¿Viva el gol! ¿Viva Bartogoool!