El montañero palentino Emilio Vicente Lagunilla, tras su intento fallido de ascensión al Dhaulagiri el pasado día 18 de mayo al frente de una expedición de deportistas de Castilla y León, debido a las adversas condiciones climatológicas en la jornada que intentó hacer cumbre junto a Ángel Villán, ha vuelto a embarcarse en otra aventura. En esta oportunidad, su objetivo será el Dome Kang (7.400 metros), también situado en el Himalaya. Esta montaña, que se encuentra en una zona aislada, muy próxima al Kangchenjuga, sigue siendo vírgen, puesto que nadie ha logrado aún hacer cumbre.
-¿Cuándo surge la idea de plantearse una expedición al Dome Kang?
-No me lo había planteado, pero cuando estuve en el Dhaulagiri, Carlos Soria ya me dijo que tenía pensado preparar esta iniciativa en septiembre. Se trata de una expedición organizada por la Sociedad Geográfica Española, que ya intentó el asalto, sin éxito, en el año 2004. En aquella oportunidad, también estuvo Carlos Soria.
-¿Cuáles son las características de esta montaña?
-Según los mapas mide 7.400 metros, pero Carlos Soria tiene en sus apuntes una altura de 7.200 metros. Es una cumbre vírgen, aún sin escalar. En la parte central tiene un muro de unos 300 metros, aproximadamente, de terreno mixto, que habrá que equipar con cuerdas fijas.
-¿Existe fecha decidida para comenzar estar aventura en el Himalaya?
-La idea es salir el día 4 de septiembre desde Madrid y volver sobre el 20 o el 22 de octubre. Al margen de Carlos Soria, también irá un médico, un cámara, otros dos montañeros y yo, que también haré las misiones de cámara.
-Su misión, entonces, será un poco especial. ¿Cuál es el motivo por el que ha sido invitado como operador de cámara?
-Les gustó mucho a los organizadores de la expedición, la Sociedad Geográfica Española, los trabajos de filmación y de puesta en escena que habíamos llevado a cabo en el K-2 y en el Makalu, entre otras aventuras. El otro cámara que irá al Dome Kang, que se llama Dani, no tiene experiencia en altura, y él filmará las tomas desde abajo.
-¿Usted llegará hasta la cima del Dome Kang o filmará desde un poco más abajo?
-La idea es que yo llegue a la cima y estoy decidido a conseguirlo. Será un poco más complicado que en otras ocasiones, porque al margen de ascender hay que tener en cuenta también el peso del equipo, pero se trata de un reto, de una experiencia más en la montaña.
-¿Tienen decidida ya una fecha para intentar hacer cumbre?
-Aún no. Es preciso primero llegar a las inmediaciones del Dome Kang y montar el campamento base. Luego, habrá que estudiar las jornadas de aproximación. En resumen, hasta que no estemos allí, no podremos decidir nada en concreto.
-¿Está recuperado físícamente de su frustrado intento de ascensión al Dhaulagiri?
-Estoy en ello. Creo que dentro de dos meses estaré ya casi totalmente en perfecta forma física, pero no quiero acelerar el proceso de recuperación, porque si no sería perjudicial.
-¿Se ha vuelto a plantear la idea, como ocurrió en el Dhaulagiri, de volver a intentar escalar un 'ochomil' con otros montañeros de Palencia?
-Nunca se puede saber. Lo que sí tengo muy claro es que de esta última expedición volví agotado porque era la persona responsable de la organización, y la burocracia y los papeleos no son lo mío. A mí, lo que me gusta es escalar, y no estar pendiente de permisos y de otros avatares que te ocurren de forma inesperada en este tipo de aventuras en la zona del Himalaya.
-En un futuro, ¿ha pensado poder vivir de las charlas y de contar sus experiencias en la montaña, como sucede, por ejemplo, con Juanito Oiarzábal?
-Me encantaría poder vivir para la montaña, no de la montaña. Ese es mi sueño. Quiero seguir siendo bombero porque es una profesión que me permite también estar en forma y me gusta.
¿Alguna vez ha pensado en la retirada?
-Nunca. No me preocupa el fracaso de no poder hacer cima. Me gusta estar integrado y rodeado de montañas, bien sean de 8.000 metros o de 4.000 metros. Se trata de una sensación única.
-¿Pero hacer una expedición al Himalaya no es nada barato?
-Lógicamente. Ese sería el único motivo por el que renunciaría a un 'ochomil': no tener el patrocinio suficiente para acometer una expedición. Por el momento, ese problema no existe, ya que por fortuna dispongo de buenos amigos y patrocinadores.
-¿Le da miedo enfrentarse a algo desconocido, como el Dome Kang?
-La montaña siempre da respeto, pero no hay que tenerla miedo. Hay que ser conscientes de que lo primero es la vida.