El conductor responsable del accidente en el que murió un niño de 8 años, el pasado domingo en Burgos, dio positivo en la prueba de alcoholemia, según confirmaron ayer fuentes de la Policía Local, que investiga asimismo si hubo también exceso de velocidad en este siniestro. El joven, J. A. P. C., de 24 años, continuaba durante la jornada de ayer detenido mientras la Policía Local ultimaba el atestado del accidente.
Los hechos tuvieron lugar a las 11.00 horas del pasado domingo, en un tramo urbano de la carretera nacional 1, a la altura de la factoría de Firestone en Burgos. Un vehículo colisionó por alcance contra dos turismos y uno de ellos, en el que viajaban los heridos y la víctima mortal, sufrió tal impacto que chocó contra un camión aparcado en uno de los lados de la carretera.
En el vehículo viajaban una mujer, de 41 años y sus hijos. El pequeño Julián, de 8 años, falleció horas más tarde en el Hospital General Yagüe de Burgos, donde fue trasladado por una UVI móvil. El suceso provocó la consternación entre las peñas que se encontraban celebrando el último día de fiestas en el parque de Fuentes Blancas, ya que era allí donde se dirigían las víctimas en el momento en que ocurrió el accidente.
Apoyo a la familia
Representantes del Ayuntamiento de Burgos, entre ellos el alcalde de la ciudad, Juan Carlos Aparicio, acudieron al centro hospitalario para mostrar su apoyo a la familia del pequeño, a quien han ofrecido apoyo jurídico y administrativo.
El Mayor de la Policía Local de Burgos, José Escalante, anunció que se intensificarán los controles preventivos de velocidad y alcoholemia en la ciudad. En el primer semestre del presente año se han registrado en la capital burgalesa un total de 131 heridos en accidentes de tráfico dentro del casco urbano.