Que el importante esfuerzo realizado durante los últimos años no sirva para nada. Eso es lo que teme buena parte del sector productor de vinos de Castilla y León, ya que durante los últimos cuatro años se han 'rejuvenecido' un buen número de parcelas de viñedo de la región y se han realizado importantes adaptaciones varietales aprovechando los fondos europeos destinados al programa de reestructuración y reconversión de viñedos, con el único objetivo de situar el vino de la comunidad en una posición ventajosa con vistas a la actual demanda nacional e internacional.