«El día del 23 de junio del 2006, un día de muchísimo calor, al caer la tarde paseaba por los jardines de Parquesol, cuando ví que había un concierto en un anfiteatro que este bonito barrio tiene en Valladolid, y me quedé a escucharlo. Actuaba un dúo, 'Carpe diem', fue un concierto impresionante, de mucha calidad, tanto en voz como en guitarras, fueron casi dos horas estupendas, se ganaron al público que participó con entusiasmo y alegría. Nunca yo había aguantado dos horas sentado en una piedra, tan agusto. Mis felicitaciones a los organizadores por la elección del dúo, que tocaron canciones melódicas, rumbas, fados... Hasta aquí felicitaciones, pero señores de la asociación de vecinos, del Ayuntamiento o a quien corresponda, ¿cómo es posible que en un sitio tan bien hecho se hayan reunido todos los grafiteros de España para machacarlo de esa manera? Señores a quien corresponda, reivindiquemos que este recinto tan hermoso tenga el mismo tratamiento que los campos de fútbol artificiales, o sea, acotados.»