El antiguo grupo escolar San Juan de la Cruz de la calle Cardenal Torquemada, frente al Río Hortega, continúa su imparable carrera hacia la ruina después de siete años de tiras y aflojas entre el Ayuntamiento y los vecinos. Unos por otros y el colegio sin barrer, tanto que las instalaciones acogen ahora un uso muy distinto al educativo que tuvo un buen día después de que indigentes y toxicómanos hayan forzado la puerta principal para campar a sus anchas por las destartaladas aulas y pasillos del desmejorado centro.