La Feria Taurina de Soria comenzó ayer con una corrida deslucida y sin orejas, en la que decepcionaron tanto el consolidado torero Pepín Liria, que concentró las protestas y fue despedido con una pitada, como los jóvenes debutantes en el coso soriano, Fernando Cruz y López Chaves. Los toros de la ganadería de Hernández Plá no estuvieron a la altura. Pepín Liria lidió el primero de la tarde con poca voluntad y terminó la faena con dos pinchazos y varios descabellos, mientras que al cuarto toro lo despachó el de Murcia entre el manifiesto descontento del público.
El segundo toro fue para López Chávez, que remató con un solo pinchazo y varios descabellos. Peor actuación tuvo en el quinto.
Fernando Cruz lidió el tercero y tampoco remató a la primera, lo mismo que sucedió con el último.