Las personas mayores fueron ayer los protagonistas de la fiesta celebrada en Villacastín. Y este colectivo también concentra buena parte de los esfuerzos de la obra social de Caja Segovia. La entidad se encuentra en un momento dulce, como explicó su presidente, Atilano Soto.
«Vivimos -en referencia a la entidad- una bonanza financiera y de ahorro», indicó el máximo responsable, quien destacó los lugares de privilegio que ocupa la Caja que preside en distintos listados de control y de calidad.
La apuesta social es una de las características de Caja Segovia. El director general, Manuel Escribano, destacó este capítulo, sobre todo el esfuerzo económico que lleva a cabo la institución para fomentar iniciativas, programas y proyectos de los que se puedan beneficiar las personas mayores.
Beneficios
Escribano declaró que en la actualidad Caja Segovia destina nueve millones de euros a su obra social. Este dinero ayuda a poner en marcha servicios como la tarjeta para mayores de sesenta años a la que pueden acceder domiciliando la cuenta en la entidad de ahorro segoviana. Esta prestación le permite acceder a descuentos en viajes y disfrutar de asistencia médica, por ejemplo.
A ello hay que sumar los programas de teleasistencia o el denominado Vida Saludable, en el que han participado más de cinco mil personas. El presidente de Caja Segovia, Atilano Soto, destacó en su discurso el valor de estos encuentros anuales. Elogió a los más de cinco mil asistentes y subrayó «la alegría de vivir de la gente sencilla», tal y como les definió a los pensionistas y jubilados que se acercaron a la fresneda de Villacastín.
Soto recordó que la finalidad de estas jornadas de Campo y Paz es «reunir a la familia cajera segoviana». Este tipo de encuentros sirven para asumir «el saber de la gente de los pueblos que, al fin y al cabo, constituye nuestra herencia».
Hay que recordar que ayer en Villacastín estaban representados más de doscientos pueblos segovianos. Lo que no es poco, teniendo en cuenta -como indicó el presidente de la Diputación- que en la provincia hay 208 ayuntamientos y contabiliza 333 núcleos de población.
Javier Santamaría ensalzó a los ancianos, su experiencia y los esfuerzos realizados. El día de Campo y Paz es la reunión de gente que «ya ha hecho lo más importante en su vida, que es trabajar, y que ahora les toca descansar».
Además, la cita anual es un motivo más para conocer la provincia, sus pobladores, sus rincones, ya que cada año se traslada a un paraje de la provincia.
Ejemplos de vida
Los propios ancianos dieron la razón al director general de Caja Segovia, Manuel Escribano, quien destacó «las ganas de vivir y la capacidad de disfrutar» que tienen los mayores segovianos y que lo pusieron de manifiesto con los bailes y los cantes que se sucedieron a o largo de toda la jornada.
Esa actitud es la que deben aprender las generaciones posteriores, arengó Escribano, quien calificó de «ejemplo» a la tercera edad de la provincia. «No cambiéis nunca», concluyó entre aplausos el responsable de la entidad.