Las reservas suscitadas inicialmente por el uso del recinto ferial para albergar al ganado, dada la calurosa experiencia de la pasada feria de Alimenza se esfumaron ayer al comprobarse que el sistema de refrigeración, aunque rudimentario y propio de hace una década, funciona.
Esbec explicó que la climatización del edificio «es natural», al utilizarse el zócalo como una branquia «que hace como un cañón de aire que, si tienes jardines con riego, refresca mucho y baja la temperatura del edificio. Hay cuatro chimeneas que se abren para dejar pasar la corriente y un sistema de cortina eléctrico». Según el responsable de Ferias y Mercados, ayer, en el interior del recinto de Ifeza había unos 13 ó 14 grados menos que durante la anterior feria de alimentación. «Y desde luego, los animales están mejor que en Los Llanos», indicó.