El ejército israelí sigue desplazando tropas blindadas a la frontera con Gaza en previsión de una operación militar inminente en caso de que el soldado Guilad Shalit, capturado por milicias palestinas, no sea entregado sano y salvo. Durante la jornada gigantescos remolques trasladaban a los tanques a las posiciones fronterizas desde las que el ejército de Israel entrará en la franja de Gaza. Un portavoz militar explicó que los tanques, vehículos blindados y baterías de artillería «están solo a la espera de la decisión del Gobierno para entrar».
Mientras, las calles de Gaza se han llenado en las últimas horas de montículos de arena ocre con los que los milicianos pretenden frenar la esperada ofensiva israelí, una acción que el lunes anunció con determinación el primer ministro Ehud Olmert.
Mientras, el Alto Representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, pidió ayer a Israel que permita al presidente palestino, Abu Mazen, resolver el secuestro del soldado israelí por la vía política.