Es admirable la profesionalidad, el saber hacer de nuestras autoridades. Para mantener el orden público y el funcionamiento del sistema, antes organizaban de preferencia grandes manifestaciones religiosas. Ahora, adaptándose a los tiempos y a las nuevas posibilidades técnicas, montan mayores catedrales... del fútbol. Como la del Palacio de Deportes de Madrid, para que 15.000 ecuatorianos puedan disfrutar en pantalla gigante del partido de su país contra Inglaterra. Así se consolarán y distraerán mejor de sus problemas, y de buscar sus posibles soluciones. Solo los españoles con poca vista se quejarán de que tengamos que pagar ese montaje que tan buen negocio resulta ser a la larga para los que jugamos en casa y hemos fichado a tan buen precio a esos 'extras' extranjeros.
La encuesta realizada por la Universidad Complutense de Madrid ha puesto de manifiesto la grave crisis de valores en la que se encuentra la educación en España. En este sentido no podemos olvidar que la escuela es el mecanismo fundamental de cohesión. Si falla la socialización en los valores del respeto cívico y del comportamiento civilizado, nos podemos encontrar con una sorpresa desagradable: basta recordar lo sucedido hace pocos meses en la periferia de las ciudades francesas. Es imprescindible apoyar a los profesores (todo hay que decirlo, con demasiada frecuencia se encuentran solos) con medios pedagógicos y psicológicos, así como respaldar su labor para imponer el rigor académico y la disciplina. La encuesta deja ver muchas deficiencias, y las administraciones públicas no deberían mirar para otro lado. La docencia en determinados niveles y circunstancias es ya una profesión de riesgo, los profesionales de la educación son hoy los que más bajas laborales producen por motivos psicológicos, con el daño que ello supone para una sociedad que necesita ciudadanos responsables, conscientes de que el respeto a los demás es la primera y más elemental norma de convivencia. Desgraciadamente no parece que con la LOE se vaya a afrontar este grave problema.