El próximo 3 de julio, lunes para más señas, el consejo de administración del CB Valladolid va a tomar la decisión más importante de los últimos años: la continuidad o no del equipo en la Liga ACB, a la que ha pertenecido desde su fundación. Para decir sí, faltan los 1,2 millones que debe poner un patrocinador que se busca a marchas forzadas por toda España. Su ausencia forzaría la renuncia a jugar en la máxima categoría y como consecuencia la desaparición de la entidad. Y todo con una fecha límite: el 15 de julio, día en el que finaliza el plazo dado por la Liga para inscribir jugadores y presentar el presupuesto. Los equipos que no lo hagan automáticamente descenderán a la LEB.