El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande Marlaska dejó ayer en libertad a los empresarios navarros José Javier Azpiroz y Juan María Saralegi, detenidos el viernes, a los que acusa de pagar el denominado 'impuesto revolucionario' a ETA. El magistrado asegura en un auto hecho público este lunes que ambos detenidos abonaron «voluntariamente» 54.000 euros a la banda «con el fin de favorecer el denominado proyecto de paz». El instructor mantiene la imputación de colaboración con organización terrorista.