Cuando se cumplen 114 años de la muerte del mayor poeta norteamericano, Walt Whitman, la Editorial Visor publica, por primera vez en España, una edición completa y bilingüe de la obra magna del escritor, 'Hojas de hierba', que fue modificando a lo largo de su vida. Un libro, de más de 1.100 páginas, con la edición canónica del crítico ecuatoriano Francisco Alexander, que se afincó en Estados Unidos y que dedicó su vida a la traducción del poeta de la celebración.
«Del océano rodante de la multitud una gota llegó hasta mí suavemente, y me dijo al oído: te amo pronto moriré. He recorrido una gran distancia únicamente para mirarte y para palparte, /Porque no podía morir sin haberte mirado una vez, porque temía perderte», dice uno de los versos de este poeta, al que Borges admiraba y tradujo. Walt Whitman nació en 1819 en West Hilss, Longs Island, cerca de Brooklyn y, como dice Alexander en el prólogo «tuvo el valor de ser un bohemio en medio de una sociedad puritana».
De 'Hojas de hierba', Aleixandre explica que se trata de «la confesión total de un hombre tolerante, bueno, comprensivo y misericordioso, que poseyó el don poético y quiso explicar su posición respecto a Dios, del Universo y de los problemas del hombre».
Credo de los setenta
Este libro de muchos libros, pero poema único divido en partes temáticas y evolutivas, que constituyó todo un credo en los años setenta y ochenta para poetas y creadores, 'hippies', y para la generación 'beat', fue calificado por el poeta y pensador Emersor, en el momento de su aparición, como «la creación más extraordinaria de ingenio y sabiduría que Estados Unidos ha producido hasta ahora».
El canto a la naturaleza, a los animales, a la solidaridad y compresión del otro, al gozo, al amor a hombres y mujeres, en una encendida y apasionada defensa de la bisexualidad, definen la obra de este poeta, cuya obra nunca había sido publicada por una editorial española, «algo insólito», para el director de Visor, Jesús Visor. «Existen 300 ediciones de Baudelaire o Rimbaud, y no se había hecho nada con Whitman, es algo incomprensible», recalca Visor.