Mascaradas típicas de las provincias de Zamora y Orense y de Portugal desfilaron hoy por primera vez juntas en un recorrido por las calles de Zamora con el que se pretende promocionar estas tradiciones que se conservan en algunos pueblos desde la Edad Media.
En el desfile participaron ataviados con máscaras tradicionales 70 personas procedentes de Viana do Bolo (Orense), las localidades zamoranas de Villarino Tras la Sierra, Pobladura de Aliste y Riofrío de Aliste, y el pueblo portugués de Lazarim, próximo a Lamego, según informaron a Efe los promotores de la iniciativa.
La representación de estas mascaradas, que se escenifican en los lugares de origen en las fiestas de invierno, forma parte de un proyecto denominado Máscaras Ibéricas, con el que se pretende poner en valor estas manifestaciones culturales.
El objetivo es dar a conocer las mascaradas típicas que perviven en pueblos de regiones fronterizas de España y Portugal para utilizarlas como elemento de dinamización turística, según declaró el presidente de Progestur (Asociación para la Promoción, Gestión y Desarrollo del Turismo Cultural Portugués), Hélder Ferreira. Para ello, en los próximos meses se desarrollarán en distintas ciudades de Castilla y León, Galicia y Portugal desfiles de máscaras ibéricas, presentaciones de libros, exposiciones y mesas redondas sobre estas tradiciones, así como promociones de la gastronomía local de Zamora, Orense, Lamego y el Nordeste trasmontano.
Divulgación en dulce
Para divulgar las mascaras del nordeste portugués y de las provincias limítrofes españolas se ha recurrido incluso a la principal distribuidora de café de Portugal, el grupo Delta. El acuerdo alcanzado con esta empresa, que exporta café a 21 países, permitirá divulgar las fiestas de antruejo tradicionales a través de los 40 millones de sobres de azúcar que distribuye esta empresa mensual- mente, en los que se mostrarán las máscaras tradicionales.
La puesta en valor de estos elementos típicos de la cultura local se realiza además a través de un libro titulado 'Máscara Ibérica'. En él se recogen las características de las mascaradas típicas de Lazarim y de una veintena de localidades del nordeste Trasmontano, así como de una docena de pueblos de Zamora y siete de Orense.
Exposición
La presentación de la publicación en Zamora se ha hecho coincidir con el desfile de máscaras y la inauguración de una exposición que se puede visitar hasta el próximo 14 de julio en el antiguo convento de San Francisco, que hoy es sede de la Fundación hispano-portuguesa Rei Afonso Henriques.
La exposición muestra una decena de maniquíes ataviados con las máscaras típicas de distintos pueblos de España y Portugal y se completa con una treintena de fotografías de las celebraciones festivas en las que se escenifican las mascaradas.
Estas celebraciones tienen su origen en la Edad Media, entre los siglos XII y XIV, y en ellas convergen celebraciones del Carnaval y tradiciones paganas que consiguieron sobrevivir al catolicismo, según explicó el antropólogo social de la Universidad de Vigo y coautor del libro Máscara Ibérica, José Antonio Fidalgo Santamariña.
Tras la promoción que se realiza en Zamora, coincidiendo con las fiestas patronales de la ciudad, la exposición y las actividades culturales de promoción de las Máscaras Ibéricas se desarrollarán en septiembre y octubre en Oporto, Lisboa y Orense. Los promotores de la iniciativa pretenden organizar actividades también en ciudades españolas, como Salamanca, León o Vigo, y portuguesas, como Braga, Vinhais o Braganza.
De la salsa al flamenco
La jornada ofreció otros atractivos, después de que en la noche del viernes los zamoranos disfrutaran del espectáculo pirotécnico ofrecido por la compañía A ras de suelo, con un recorrido por las calles del casco histórico, que tuvo su apoteosis en la plaza de San Martín. Ya pasado el mediodía tuvo lugar la concentración de Seat 600, que los amantes del emblemático utilitario podrán volver a disfrutar hoy, a partir de las 11.30 horas. En otro escenario, el de Los Tres Árboles, se celebrará la exposición de los no menos peculiares 2CV, que se podrá visitar hasta el mediodía, cuando partirá la caravana que recorrerá el centro y el casco antiguo para estacionar en la Plaza de Santa Lucía hasta la hora de la comida.
Ya por la tarde, la asociación Salsazamora puso el ritmo caribeño en la plaza de la Marina, y los acordeonistas rusos Hermanos Lagutik ofrecieron el concierto en la Plaza Mayor.
Y la noche del sábado era la esperada por los muchos aficionados al flamenco. El festival, con primeras figuras del cante, el toque, el baile y las palmas, animó la velada en El Castillo.
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