Caja de Ávila celebró ayer su asamblea general en la que Antonio Martín, director general hasta ese momento, dio cuenta de los resultados con los que concluye su ejercicio anual la entidad abulense. Según Martín, Caja de Ávila ha cerrado el año con un crecimiento del 22%, lo que se traduce en 43 millones de euros brutos de beneficios, que en términos netos se sitúa en 32 millones. En el caso de las inversiones, la subida supera el 24% y se ha constatado un índice de movimientos diarios de 3.517.000 euros.