Y en plena recta final de la reforma, el alcalde de León, el popular Mario Amilivia, aportó ayer su granito de arena al debate y exigió que el texto reconozca el papel de León y no contemple a Valladolid como capital de la comunidad, puesto que supondría pecar de «centralismo», en una «reflexión», que dijo, responde al «sentir mayoritario de los leoneses».
«Yo reivindico que León tenga un papel acorde con su historia y con la contribución que ha tenido en la comunidad y, fundamentalmente, en la creación de España», dijo Amilivia, quien vio acertado realizar ahora este planteamiento puesto que actualmente la revisión del Estatuto está en plena fase de diseño. Al tiempo, señaló que «no es bueno que se haga referencia expresa a ninguna capitalidad», tras lo cual recordó la propuesta que hace meses plantearon diversos representantes del Partido Socialista de Valladolid acerca de que el Estatuto recoja tal opción, informa Efe. Amilivia opinó que conferir a Valladolid la distinción de capitalidad sería «un paso atrás» y puntualizó que la ciudad vallisoletana tan solo es, por ley, sede de las instituciones autonómicas y auguró la posibilidad de que «desde algún lugar se va a decir que tiene que ser capital y que, seguramente, necesita más recursos por ser capital».