Las autocaravanas son al turismo lo que el mando a distancia al televisor. Basta con abrir una ventana para que amanezca en Benidorm, se ponga el sol en Finisterre o los diálogos de fondo tengan acento francés. Cambia el paisaje, pero el sofá no, y las opciones están al alcance de la mano. «De la visita cultural a la gastronómica, sin olvidar el turismo de playa y montaña, las posibilidades son infinitas», expone Ramón Varela, presidente de la Plataforma de Autocaravanas Autónoma (PACA). «Estamos hablando de un vehículo práctico y versátil que resuelve dos cosas importantes: los trayectos y las estancias».