El retrato 'Adele Bloch-Bauer I', del austríaco Gustav Klimt, se ha convertido en el cuadro por el que se ha pagado el precio más alto en la Historia del arte, tras venderse por 135 millones de dólares, informó ayer el periódico 'New York Times'. El cuadro, conocido como 'la Adele de oro' y que hasta hace tres meses era una de las obras maestras de la Galería Belvedere de Viena, ha sido adquirido por el magnate estadounidense de la cosmética Ronald S. Lauder para colgarla en la Neue Galerie, museo neoyorquino de su propiedad especializado en arte austríaco.