El fiscal general del Tribunal Penal Supremo que juzga a Sadam Husein pidió ayer su condena a muerte, así como la de tres de sus principales colaboradores, tras un juicio que ha durado ocho meses y que podría finalizar con una sentencia el 10 de julio. El fiscal Yafar Musaui pidió la ejecución de Sadam, de su hermanastro Barzan Hassan al Tikriti, el ex vicepresidente Taha Yasín Ramadán y el ex jefe del Tribunal Revolucionario Auad Bandar, considerados todos responsables de la muerte en 1982 de 148 chiíes en la aldea de Duyail, a 60 kilómetros al norte de Bagdad.