Castilla y León y Galicia fueron las dos autonomías españolas donde más sucursales cerraron los bancos el año pasado, en concreto 14 y 18, respectivamente. Esa es una de las principales conclusiones del informe sobre la evolución del sector financiero que elabora anualmente Caja España, en el que se revela que ese tipo de entidades redujeron su presencia en ocho territorios nacionales: las dos comunidades citadas y Aragón (-7), Extremadura (-6), Castilla-La Mancha (-4), Cantabria (-3), La Rioja (-1) y Ceuta y Melilla (-1).