Nacida en Mózar de Valverde, desde muy pequeña se dedica a practicar su afición a la pintura, que hoy comparte con su actividad docente. Recientemente expuso su obra en Benavente con la muestra '...yo' y en el último mes ha colgado parte de sus obras en Medina del Campo (Valladolid), con la serie 'Mujeres'.
-¿Cómo es su pintura?
-Abarca desde la abstracción hasta la concreción, es cíclica, de manera que empecé con una época abstracta y voy cambiando. No creo que haya una definición concreta, pero si tuviera que pronunciarme diría que es un expresionismo abstracto.
-¿Cree que es una artista de su tiempo y que si hubiera nacido en otra época sus creaciones serían distintas?
-No, hoy la pintura y el arte van por otros derroteros, se trabaja en soportes efímeros. Lo que vale ahora son las instalaciones que duran mientras las ves, pero la mía no es actual, yo diría que me quedé anclada en el XIX y un poco en el XX.
-¿Se entiende su obra?
-Sí, es fácil de entender, aunque el público nuevo no. Creo que están cansados de ver de todo y Esto no les interesa mucho.
-¿Compensa dedicarse a la pintura?
-En lo económico no, al menos la mía. Yo llevo muchos años dedicada a esto y en todo este tiempo he vendido pocos cuadros, supongo que por los colores que utilizo o el tamaño, pero en lo personal sí que compensa.
-Quiere decir que no es una pintura comercial.
-ExActamente, no es fácil de vender
-¿En qué sentido compensa?
-Es una satisfacción personal. Me gusta pintar, exponer, ver que hay gente a la que le gusta tu obra e incluso lo contrario, comprobar cómo la gente la critica y te dice «esto me gusta y esto no me parece bien».
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