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El ministerio exige del proyecto de Rogers más accesos a la estación
Los técnicos de Fomento consideran que debe ofrecer posibilidades de llegar en vehículo particular, aunque dé facilidades a los peatones
El ministerio exige del proyecto de Rogers más accesos a la estación
Rogers y alcalde al inicio de su conferencia con la foto hecha por el arquitecto de la Acera de Recoletos y que puso como ejemplo. / R. GÓMEZ
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LAS DIFERENCIAS
Peatones: El proyecto de Rogers crea una gran plaza peatonal en la confluencia del paseo del Arco de Ladrillo con el futuro vial procedente de la estación de Ariza en dirección a la estación del tren.

Automóviles: El ministerio solicita más accesos directos para los automovilistas hasta el futuro intercambiador de transportes.


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Primero fue el Ayuntamiento el que manifestó su oposición a que en el futuro pudieran levantarse edificios sobre el trazado del túnel del ferrocarril a su paso por el centro de la ciudad, ahora es el Ministerio de Fomento el organismo que ha exigido al equipo de urbanistas que lidera el arquitecto británico Richard Rogers que mejore su proyecto de accesos para el tráfico rodado al futuro complejo de estaciones del ferrocarril y de autobuses previsto en el Campo Grande.

Los técnicos del ministerio han señalado que en diez días justificarán sus necesidades, que consideran escasamente cubiertas en el proyecto de nuevo centro urbano para la zona del ferrocarril presentado ayer públicamente por Rogers en un acto organizado por el Ayuntamiento vallisoletano y por la sociedad pública Valladolid Alta Velocidad 2003, la empresa encargada de financiar y ejecutar la obra del soterramiento del ferrocarril a su paso por el interior de la capital de Castilla y León.

Las discrepancias del ministerio son ahora el principal roce de un proyecto «que en un porcentaje que podría ser de un ochenta por ciento» dijo el alcalde, Javier León de la Riva, ha sido bien aceptado por las tres instituciones que han encargado el trabajo: El Ayuntamiento de Valladolid, la Junta de Castilla y León y el Ministerio de Fomento.

El arquitecto, asesor del Ayuntamiento de Londres y autor en aquella ciudad de la Cúpula del Milenio, acudió ayer a Valladolid para divulgar los primeros dibujos de su propuesta para 'coser' las dos márgenes de la ciudad cuando desaparezcan de la superficie las vías del ferrocarril. «Contar con un espacio como el pasillo ferroviario es una excelente oportunidad para el futuro de Valladolid», declaró en la rueda de prensa previa a la presentación de su iniciativa, basada en la formación de un conjunto de estaciones con intercambiador de los distintos modos de transporte en el Campo Grande y el uso de los casi seis kilómetros de corredor liberados del paso del tren, de norte a sur, para crear más de veinte plazas con otros tantos cruces entre el este y el oeste de la ciudad, a través de un paseo con un carril exclusivo para el autobús, espacio para los peatones y una calzada de uno o dos carriles para los vehículos privados, en función de las distintas anchuras.

Richard Rogers recordó ayer su criterio de que las ciudades «son lugares donde se tienen que encontrar las personas» y Valladolid contará con una gran oportunidad de articular la ciudad para que cumpla el objetivo de ser el hogar de los ciudadanos. En este sentido destacó más tarde que las ciudades con más éxito para regenerar sus centros urbanos y puso el ejemplo de Manchester, en el Reino Unido, «consiguen por primera vez atraer habitantes en el último siglo», resaltó.

Torres y nuevos solares

El equipo que lidera Rogers propone cuatro torres con alturas de más de treinta pisos en los nuevos espacios ganados para la ciudad. Dos de ellas, situadas en el eje peatonal que dibujan desde la plaza de Zorrilla, a través de la Acera de Recoletos y que tendría continuidad a través de la futura estación soterrada de autobuses y del ferrocarril para desembocar en el barrio de Delicias. «Una forma de acercar los barrios al centro, de que ambas partes de la ciudad se miren», explicó uno de los socios del arquitecto más tarde en la presentación del proyecto.

Para que que ese eje sea posible, el alcalde anunció que el solar situado ante la estación, sobre el que se anunciaba la construcción de la Biblioteca Regional, quedará vacío y libre, de forma que la estación podrá contemplarse, como en la actualidad, desde la plaza de Colón. El equipamiento cultural se trasladaría a parte de la torre de entrada al intercambiador de transportes y por la que se accederá a la estación de autobuses, dijo León de la Riva.

Más información

Especial 150 años del ferrocarril en Valladolid en www.nortecastilla.es



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