El primero de los contenedores soterrados quedó ayer instalado junto a las escaleras que suben desde el comienzo del paseo de Santo Domingo a la calle San Juan y junto a la plaza Oriental. Es un bloque prefabricado de hormigón donde ya está preparada la maquinaria, en este caso electrohidráulica, que quedó encajado en el agujero abierto hace dos semanas, donde el espacio sobrante se rellenó con gravilla. Este contenedor tiene dos buzones, pero no comenzará a funcionar hasta que no lo hagan los otros 29 restantes que el Ayuntamiento instalará en todo el casco histórico, allá por finales de octubre o primeros de noviembre, según comentó el alcalde, Pedro Arahuetes.
Hasta que entren en servicio, los contenedores subterráneos estarán camuflados con losas de granito ajustadas al pavimento del entorno y no tendrán colocados los buzones de recogida hasta que no esté terminado de instalar el último, de manera que los peatones podrán circular por encima. A lo largo del verano, precisó el alcalde, se irán abriendo los demás agujeros de los contenedores, en los que se irá instalando sucesivamente la maquinaria «para que en otoño estén en funcionamiento todos, en noviembre con seguridad».
La maquinaria del que quedó instalado junto a la plaza Oriental es del tipo electrohidráulico y está provisto de un mando a distancia que se acciona desde los camiones de recogida; además de los buzones, tienen una trampilla que permite acceder al interior si se produce una avería. En el casco histórico, donde el tamaño de los vehículos condiciona que sean de recogida posterior, la maquinaria de las isletas es mecánica.
Otros cuatro de los once agujeros que fueron abiertos en distintas zonas del casco histórico recibirán su maquinaria (de dos o tres buzones, según los casos) de hoy al lunes y corresponden a las calles de San Nicolás, Capuchinos, plaza del Vallejo y la Cuesta de Santo Domingo. Los demás se irán instalando de forma sucesiva, aunque Arahuetes comentó que «entrarán en servicio todos a la vez, el mismo día».
Hasta que se produzca esta puesta en funcionamiento los vecinos del casco histórico depositarán sus residuos de materia orgánica en los contenedores verdes antiguos, además de en los que existen para vidrio y en algunos amarillos que se instalarán de forma transitoria para la recogida de plásticos; cuando entren en servicio los sistemas subterráneos, el Ayuntamiento retirará del recinto amurallado todos los contenedores de superficie.