El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, consideró ayer un éxito la reacción constatada en la cumbre europea a los apremios formulados por España ante los problemas de la inmigración ilegal, nuevamente puestos en el candelero por las arribadas de centenares de subsaharianos a Canarias.
Empeñado en obtener la colaboración de Europa en la resolución del problema, el presidente del Gobierno español veía avances significativos en las conclusiones de la cumbre, en las que Zapatero percibe el anticipo de una intensa cooperación futura de la UE con el continente africano.
«En poco tiempo hemos sentado las bases de una nueva política europea» (de inmigración), decía el presidente español, aludiendo al hecho de que sus primeros planteamientos sobre el problema tuvieron lugar en la cumbre de Hampton Court (octubre del 2005), que se vieron seguidos con la adopción, en diciembre, de un Enfoque Global de la Inmigración y que en esta última cumbre de Bruselas se han visto reforzados con una Declaración sobre África (Anexo VI de las Conclusiones), en la que los Veinticinco reiteran «la importancia del diálogo político reforzado UE-África».
Cumbre Euroafricana
Dentro de ese diálogo político, en el 2007, tendrá lugar en Lisboa una cumbre Euroafricana como la celebrada en El Cairo en abril del 2000, en la que los socios de la UE se comprometieron a colaborar con las autoridades locales en el desenclavamiento del continente. Europa, a pesar del optimismo del presidente español, observa con recelo la colaboración con los desestructurados gobiernos africanos, focos frecuentemente de corrupción en donde es difícil que el dinero que llegue a los destinatarios que les han sido asignados.
La situación de África es un problema de enorme magnitud, que los gobiernos europeos comprenden y que quieren contribuir a resolver, pero no, o al menos no solo, porque a Canarias estén llegando inmigrantes ilegales sin cesar. A falta de planteamientos globales, España -lo decía ayer Zapatero- está recibiendo ayuda de sus socios comunitarios.
Ocho países patrullan las costas africanas y 13 han efectuado propuestas concretas de colaboración a la Agencia de Fronteras Exteriores de la UE (Frontex), que opera en Canarias desde comienzos de mes. Finlandia, que asume la presidencia de la UE a comienzos de julio, hará de la inmigración uno de sus temas prioritarios.