Castilla y León fue la segunda comunidad autónoma que más población perdió durante el año pasado, 7.567 personas, solo por detrás de Galicia, que terminó el 2005 con 8.212 residentes menos. Únicamente hubo seis regiones que concluyeron el ejercicio con menos nacimientos que defunciones: las dos mencionadas y Asturias (-5.117), Aragón (-1.894), Extremadura (-771) y Cantabria (-314).
El mal dato de Castilla y León se explica por el hecho de que la tasa de mortalidad -el número de fallecimientos por cada mil habitantes- fue muy elevada: 10,9 frente a la media de 8,92. En toda España se registraron 387.019 muertes, 26.958 de ellas en la región. Justo a la inversa ocurrió con la tasa de natalidad, que mide los alumbramientos por cada mil habitantes, que fue del 7,84 frente al promedio de 10,73 registrado en toda la nación. Y ello a pesar de que la tasa de nupcialidad autonómica (4,87) fue ligeramente superior a la calculada para el conjunto del país (4,82), lo que supone que al año se celebraron alrededor de cinco bodas por cada mil personas.
La otra cara de la moneda fueron los territorios que registraron un mayor crecimiento vegetativo en términos absolutos durante el 2005, Madrid (con 28.282 habitantes más), Andalucía (con 26.248) y Cataluña (con 17.254).
Más fecundas
Las estadísticas son más positivas cuando se refieren a toda España. Así, en el 2005 el indicador coyuntural de fecundidad alcanzó su cota más alta en los últimos doce años gracias a la pujante colaboración de las madres inmigrantes. Durante el 2005 el número medio de hijos por mujer fértil se elevó en nuestro país hasta 1,34, una décima más que el registrado en el 2004, lo que supone su nivel más alto desde 1993. El estudio de los datos provisionales del Movimiento Natural de la Población, que hizo públicos el Instituto Nacional de Estadística (INE) ayer, indica que el año pasado se registraron en el país 465.616 nacimientos, el 4,2% de ellos en Castilla y León (19.391).
El 2005 fue un año de parabienes para la fecundidad en España, que prosigue su recuperación después de ocupar durante años los últimos puestos entre los países europeos. El año pasado hubo 11.025 nacimientos más que en el 2004, cuando la media se situaba en 1,33 hijos por mujer, y la tasa bruta de natalidad (número de nacimientos por cada mil habitantes) se situó en el 10,73, superando el 10,65 del año precedente.
Allá por 1976 la mujer española tenía una media de 2,8 hijos, un índice que comenzó a descender de una manera paulatina y cayó en picado hasta el 1,16 veinte años después, en 1996. En el 2000 ya se situaba en 1,23 y siguió evolucionando al alza de una forma lenta pero progresiva hasta el año pasado: 2001 (1,24), 2002 (1,26), 2003 (1,31), 2004 (1,33) y 2005 (1,34).
Sin duda, esa senda de recuperación está indisolublemente unida al aumento de la inmigración en España y así lo refrenda el INE en lo que concierne al 2005: «el incremento total de nacimientos se debió, en parte, a la fertilidad de las madres extranjeras, que continúa en aumento», explica.
Madres marroquíes
El año pasado se notificaron 69.933 nacidos de madre extranjera, el 11,7% más que los 62.633 contabilizados durante el 2004. En el 2003 hubo 54.028 nacimientos de mujeres inmigrantes. Con relación al número global de alumbramientos, los de madre extranjera supusieron en el 2005 el 15% del total, frente al 13,8% del ejercicio 2004.
Las mujeres con nacionalidad ecuatoriana que residen en España son el colectivo más numeroso (el 15% del total), seguido de las marroquíes (10%). Sin embargo, estas últimas fueron las que más hijos tuvieron en el 2005, 14.558, lo que es el 20,8% del total de los nacimientos de madre extranjera.
Pese al aumento en los índices de fecundidad, España sigue todavía por debajo de la media de la UE, que se sitúa en 1,5 hijos. Nuestro país ocupa actualmente el puesto 16 en la media de hijos por mujer, clasificación en la que resaltan Irlanda (1,99), Francia (1,9), Finlandia (1,8) y Suecia (1,75).
Junto a esto, se contabilizaron 209.125 matrimonios en España, 7.024 menos que en el 2004. El INE destaca que en 29.783 matrimonios, al menos uno de los cónyuges fue extranjero. En el segundo semestre de 2005, por otro lado, hubo en España 1.275 bodas homosexuales, que son el 0,6% del total.