La campaña de lucha contra incendios forestales contará por parte del Ministerio de Medio Ambiente para Castilla y León con una dotación de siete medios aéreos y un operativo de más de cuatrocientas personas, entre agentes de extinción y el refuerzo del Seprona. Así lo anunció ayer el delegado del Gobierno, Miguel Alejo, durante su visita a la base salmantina de Matacán, que centralizará buena parte de los medios disponibles.
Alejo explicó que aunque la lucha contra el fuego «es una competencia básica de las comunidades autónomas, prevenir los incendios y sus consecuencias es una responsabilidad de todos», por este motivo, señaló que el Ministerio de Medio Ambiente destinará una inversión de 16 millones de euros en este apartado para Castilla y León, el 15% más que en el 2005.
En cuanto a los medios aéreos disponibles, la base de Matacán en Salamanca albergará dos aviones anfibios con capacidad de 5.500 litros cada uno. Una flota contra el fuego que se complementa con la presencia en la base zamorana de Rosinos de la Requejada de otros dos aviones anfibios, en este caso con capacidad cada uno de ellos de 3.100 litros de descarga.
Asimismo, la base leonesa de Tabuyo del Monte contará con un helicóptero 'Puma' y 6 cuadrillas de extinción, con una plantilla de 64 personas. La dotación se completa con la presencia de otro helicóptero 'Bell 212' en la base abulense de Puerto del Pico en Gredos, con tres cuadrillas de extinción con 33 efectivos.
Miguel Alejo también destacó que la Guardia Civil desarrollará un labor «esencial» en la campaña, especialmente en el ámbito de la prevención. En este sentido, señaló que el Seprona destinará al operativo de alerta contra incendios una plantilla de 246 componentes, lo que supone que «se ha cubierto el cien por cien del catálogo previsto para Castilla y León».
A caballo
Asimismo, el delegado insistió en que la Guardia Civil Rural ha recibido la orden de «apoyar al Seprona en la labor de prevención», con un plan especial que se desarrollará en León, Zamora, Salamanca y Ávila, las provincias que habitualmente cuentan con un mayor número de incendios forestales. Además, en León y Zamora -las dos provincias más castigadas el pasado año-, la Guardia Civil contará con unidades especiales a caballo.
Efectivos a los que en los próximos meses se sumarán también los de la Unidad Militar de Emergencias, cuya base en Castilla y León -en San Andrés de Rabanedo- comenzará a funcionar en el mes de diciembre con doscientos efectivos, un tercio aproximadamente de su capacidad total.