En las cárceles españolas hay 486 presos de ETA dispersados por 50 de las 66 cárceles dependientes del Ministerio del Interior. Solo los centros ubicados en Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla no albergan a terroristas. Tampoco en Cataluña, ya que estas cárceles no dependen del Gobierno central. 242 de estos presos están condenados por delitos de sangre o con sentencias de más de 30 años de cárcel por su participación en graves atentados o con responsabilidades en la jefatura etarra. Otros 151 reclusos son preventivos, 26 están ya juzgados y condenados, pero a la espera de ser enjuiciados por otras causas o a que se resuelvan sus recursos. Hay otros 125 preventivos 'puros', que hasta ahora no se han sentado en el banquillo y esperan la fecha del juicio.