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Viernes, 16 de junio de 2006
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La grandeza de lo pequeño
El Café Compás entrega los premios del IX Certamen Literario que ganó Félix Amador Gálvez
La grandeza de lo pequeño
Antonio Rodríguez entrega el premio a Félix Amador. / R. GÓMEZ
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Es una café pequeño que pone copas grandes. Empezó retando a sus clientes a escribir y va por la novena convocatoria de un concurso de relatos cortos que este año ha recibido casi seiscientos originales de una veintena de países. El Café Compás reunió ayer a sus clientes, amigos y escritores en el edificio cercano del Palacio de Santa Cruz para entregar los premios de este año.

La vicerrectora de Extensión Universitaria, Teresa Alario, hizo referencia a esa vecindad y agradeció una iniciativa que «saca la cultura a la calle, para que no esté encerrada en estas cuatro paredes, aunque estas paredes agradecen también sentirla cerca». El delegado territorial de la Junta, Jesús García Galván, recordó a Rafael Martínez Sagarra, el inspirador del concurso, quien le enseñó a mirar la literatura de una manera «abierta, simpática».

Ana Carrascosa, presentada como «estrella invitada», no defraudó las expectativas. Acostumbrada a ser escuchada y con el dominio de la audiencia que la da su condición de juez, hizo sonreír y volar al público con un cuento de una viajera yemení.

Félix Amador Gálvez, el ganador de esta edición que tenía como propuesta 'una bitácora de viajes', vino desde Huelva a recoger el premio. 'Piolines', un viaje a París en el que tiene como cicerone a Cortázar, quería ser «un viaje que solo podía hacer yo». «Estuve en París hace quince años y me quedé con las ganas de visitar las casas de los escritores que me gustaban y vivieron allí, Hemingway, Boris Vian, Cortázar». Y a falta de realidad, buena es la fantasía. «Los viajes de verdad se hacen con el alma, y se pagan a plazos con el corazón. Solo hace falta un poco de curiosidad». El segundo premiado, el argentino Walter Ilner, dio las gracias por correo electrónico y esperó «haber encendido alguna fantasía con mi relato». Música de María Salgado y vino de la tierra animaron la celebración.



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