Lo ha dicho con claridad Amnistía Internacional: resulta profundamente hipócrita que los Veinticinco escenifiquen con tanto énfasis su condena a la existencia de la prisión de Guantánamo, donde los prisioneros de los norteamericanos permanecen en un limbo jurídico, en tanto se niegan cerradamente a cooperar en la investigación sobre los vuelos de la CIA, turbio asunto de torturas en el que participaron o miraron hacia otra parte varios países europeos, España entre ellos. Nuestras democracias son, en fin, sutiles y vigilantes con los derechos humanos cuando están controladas por la opinión pública pero actúan indolentes y distraídas cuando nadie las ve. Ya deberíamos saberlo. Es la conocida hipocresía.