Con gran devoción, los vecinos de San Miguel de Bernuy celebraron el pasado fin de semana la fiesta de San Antonio, trasladada al sábado desde hace unos años para facilitar la asistencia de los sanmigueleños que residen fuera. Las danzas no faltaron en la procesión, que concluyó con la subasta de las andas del santo.
El 8 de septiembre otra subasta, la de las andas de la Virgen del Río, patrona del municipio y que se reparte devoción con San Antonio. Aunque se sigue manteniendo la fiesta en su día, algo ha cambiado con el paso del tiempo. Y es que hace años, tantos que ni los más ancianos lo recuerdan, la romería se celebraba junto al río, donde estaba la antigua ermita, hoy conocida como 'Las Ermitonas'.
Fue hacia el 1800 cuando el culto se trasladó hasta la nueva ermita, ubicada en el centro del pueblo. Y es que la reforma llevada a cabo en el templo permitió descubrir que había elementos anacrónicos para su época, lo que permitió demostrar que ese no era su emplazamiento original. «Se localizaron unos textos en el archivo parroquial en los que se decía que como la gente mayor ya no podía ir al culto a la ermita de abajo, la trasladaron con bueyes por el río y venía incluso el precio que se había pagado en la moneda de la época por el traslado hasta el enclave actual», apunta el alcalde, José María Bravo.
Hoy, 'Las Ermitonas' son una de las tres ruinas, junto a 'Los San Pedros' y 'Los San Martines' que se asoman a los cortados del Duratón dando un toque especial al río, al que también mira 'El Patito', un curioso enebro centenario con forma de pato, todo un símbolo del pueblo, al que los vecinos tienen un especial cariño y al que hace años los jóvenes subían por la cuesta para cortar los ramos de la procesión del Domingo de Ramos.