Uno tras otro, los coches no paran de llegar a San Miguel de Bernuy. La soleada mañana de sábado invita a la práctica del piragüismo y la localidad es un enclave privilegiado para ello. Decenas de coches aparcados en las calles aledañas a la iglesia indican que el lugar para acceder al río está cerca. A unos metros de las instalaciones de las empresas que trabajan en la zona, las escaleras sumergen al visitante en un paisaje inimaginable desde fuera, donde los secos campos de labor dominan el entorno.
Pero la bajada al cauce conduce a un nuevo entorno. El verde de la variada y frondosa vegetación oculta y protege del ruido el privilegiado enclave con escarpadas paredes de vértigo. El agua ha horadado la roca que ahora regala a la mirada un bello entorno que además sirve de cobijo a una buena cabaña de buitres leonados y alimoches.
Junto al río, decenas de piraguas esperan a los aficionados, deseosos de comenzar el recorrido por las tranquilas aguas del Duratón. Es fin de semana y se nota que la demanda es grande, pues apenas quedan embarcaciones a pie de agua. La mayoría están surcando el cauce del río.
Junto a los foráneos, los sanmigueleños, que desde pequeños están muy acostumbrados a vivir en el agua. La presencia durante años de un club náutico ha marcado a las nuevas generaciones y casi todos en el pueblo tienen su barquita y sus remos que con la llegada del buen tiempo bajan hasta el río para dar un paseo por las aguas del Duratón.
Escolares
Tampoco a diario faltan las piraguas en el río. «Han encontrado un nicho muy importante en los colegios, concienciados de la simbiosis que hay entre deporte y naturaleza y todos los años hay autocares con niños para hacer piragüismo», destaca el alcalde de San Miguel de Bernuy, José María Bravo, consciente de la importancia para el devenir del pueblo que tiene este recurso. «Es una riqueza y una atracción porque en los tiempos que atravesamos, en los que cada vez hay más adeptos al turismo rural y al turismo activo, estamos en una zona privilegiada», añade el regidor, orgulloso del bello entorno en el que se asienta la localidad y del que a diario disfrutan y respetan sus vecinos. Próximo pueblo: Fuenterrebollo