El Juzgado de Primera Instancia número 7 de la capital vallisoletana ha condenado al Real Valladolid a pagar 5.456 euros a la empresa Viajes Eroski por los servicios prestados en los años 1999 y 2000, y que el club dejó de abonar. Entre los mismos se encuentran la gestión de billetes de viaje así como las estancias hoteleras de los jugadores y directivos.
La compañía vasca demandó en diciembre del 2005 a la entidad deportiva y a mediados del pasado mes de mayo logró sentar al presidente del club y representante legal, Carlos Suárez, en el banquillo tras varios intentos de negociación del abono de las cantidades que se habían comprometido a pagar mediante la emisión de pagarés.
En su sentencia, el magistrado de Primera Instancia número 7 reconoce la existencia de relaciones comerciales entre ambas partes, y que se contabilizaron a estos efectos en deudas que ascendían en octubre del 2001 a 29.792 euros.
Rechaza el juez que la cantidad adeudada fuera superior a esa cifra ya que Viajes Eroski «no aportó prueba alguna sobre ello» en la vista oral que tuvo lugar en Valladolid hace unas semanas.
En la misma, el presidente del club, Carlos Suárez, aseguró que parte de esas deudas procedían de la etapa anterior a su llegada a la presidencia, al tiempo que reconoció que la situación económica «era bastante mala» por lo que se tuvo que negociar con los proveedores el pago aplazado de las cantidades pendientes.
Los intereses legales se deben de pagar también sobre los 5.456 euros y se computarán desde la presentación de la demanda civil promovida por Viajes Eroski.