Anthony Giddens, considerado uno de los 'inventores' de la Tercera Vía que tantos éxitos deparó a Tony Blair, ha publicado un artículo titulado «¿Es posible enderezar Italia?». Su contenido es irrelevante porque de lo que se trata es de si Italia tiene algo que enderezar. Desde el final de la II Guerra Mundial, ha padecido un régimen delirante, de una inestabilidad frustrante que ha facilitado la corrupción. Y, sin embargo, los italianos han conseguido hacer de su país la quinta potencia mundial. Paradójicamente, la legislatura que acaba de concluir de la mano de Berlusconi ha sido mucho más penosa que todo el período anterior: la economía amenaza ruina. Italia es lo que es por el esfuerzo de los italianos. Sin él, nada se hubiese conseguido, ni siquiera con un modelo político en teoría ideal. Y la conclusión es obvia: lamentémonos menos de la mala coyuntura y pongámonos a trabajar.