A dos días del debut, España ya tiene equipo titular. En el Sportcentrum de Kaiserau se ha acabado el tiempo de las especulaciones y los debates respecto al once inicial que saldrá mañana al campo en Leipzig. Luis Aragonés no ha querido ocultar sus cartas y en el entrenamiento de ayer, celebrado a puerta cerrada a las tres de la tarde, confirmó lo que ya había dejado ver en el partidillo del domingo. El seleccionador nacional suele comentar que, antes de cualquier partido, él siempre tiene muy claro cuál es el traje que va a llevar, aunque, eso sí, hasta última hora puede tener alguna duda con la corbata. O de rayas o de lunares. Pues bien, ya ni eso. La última duda que podía tener el sabio de Hortaleza para el partido ante Ucrania era la de incluir a Joaquín en lugar de Villa. Al final, sin embargo, ha elegido al asturiano, que compartirá el frente de ataque con Fernando Torres y Luis García. Raúl, como ya estaba cantado, comenzará el Mundial en el banquillo. Y de momento sin que ello suponga mayor polémica.